domingo, 5 de diciembre de 2010

Se sonrojan mis dedos, sólo por el hecho de escribirte estas lineas. Disculpa mi atrevimiento, pero en ningún caso me gustaría compararme contigo, pues sea cual fuere la balanza comparativa, siempre saldría perdiendo. Y no es un trauma, en todo caso, un placer. Con sólo catorce años me has demostrado que se pueden escribir los versos más bonitos sin necesidad de vivirlos, elijo este momento para hacerme firme detractor de tu maravillosa literatura y para hacerte saber que si no muero de la envidia es porque además de escritora excelsa, también eres indescriptible como persona cercana. Si no encuentras la sonrisa, la dibujas en un verso, si no encuentras la palabra adecuada, la conviertes en abrazo. Tus cuentos me abruman, tu retórica me saca los colores y tu trabajo infatigable me reduce a una nadería. Con todo eso, únicamente consigues que cada vez que hablo de ti, no me salgan palabras, sino una sonrisa inplacable y un orgullo aplastante. Orgullo de verte crecer, orgullo de crecer juntos en una misma casa y en una misma poesía.

¡¡¡Muchas felicidades!!!

El blog de la señorita en cuestión lo podeis encontrar en mi listado lateral, "Quinto Piso".

2 comentarios:

Mrs.Poulain dijo...

Tú no tienes vergüenza.
Sólo tú podías feicitarme así, de esta manera, con estas palabras que supueran cualquier otra cosa.
Gracias por estos catorce años juntos. El día a día contigo es un regalo. La poesía también.
Eres muy grande y yo soy la que se sonroja ahora. Todo porque no sé como agradecertelo...

calma dijo...

Pasaré a ver su página, pero antes felicidades a quien provoca algo tan bonito en otra persona y a ti por sentirlo y plasmarlo, como siempre, genial.
Besos