Es para mí un honor y toda una satisfacción poder compartir esta foto con Ana María Matute, el nuevo premio Cervantes. Desde aquí quiero darle todo mi agradecimiento por esta mañana tan estupenda que nos ha hecho pasar y por brindarnos una frase tan maravillosa como la que escribo a continuación. " Esta gran historia que es la vida esta formada de historias muy pequeñitas pero que verdaderamente, son las importantes."
Mostrando entradas con la etiqueta Las palabras de la tribu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Las palabras de la tribu. Mostrar todas las entradas
jueves, 28 de abril de 2011
Es para mí un honor y toda una satisfacción poder compartir esta foto con Ana María Matute, el nuevo premio Cervantes. Desde aquí quiero darle todo mi agradecimiento por esta mañana tan estupenda que nos ha hecho pasar y por brindarnos una frase tan maravillosa como la que escribo a continuación. " Esta gran historia que es la vida esta formada de historias muy pequeñitas pero que verdaderamente, son las importantes."lunes, 18 de abril de 2011
"Es preciso que todo se vuelva un poco ceniza, allá cuando mis recuerdos puedan bastarse a sí mismos sin mí. Es natural pensar que el barco sólo adquiere forma entre las olas. Pero el recuerdo es más dócil y tiene más largas raíces cuando la pasión sale del tiempo y todo queda marmorizado bajo la luz deshabitada de la Luna."
Cándido, Memorias Prohibidas.
miércoles, 23 de marzo de 2011
lunes, 15 de noviembre de 2010
(...) Frente a una barca solitaria y un primer piano de rocas negras, la vi quedarse inmóvil largo tiempo; un imperceptible ondular de las manos la hacia como nadar en el aire, buscar el mar abierto, una fuga de horizontes. Ya no podía extrañarme que esa otra pintura donde una reja de agudas puntas vedaba el acceso a los árboles linderos la hiciera retroceder como buscando un punto de mira, de golpe era la repulsa, el rechazo de un limite inaceptable. Pájaros, monstruos Marinos, ventanas dándose al silencio o dejando entrar un simulacro de la muerte, cada nueva pintura arrasaba a Alana despojándola de su color anterior, arrancando de ella las modulaciones de la libertad, del vuelo, de los grandes espacios, afirmando su negativa frente a la noche y a la nada, su ansiedad solar, su casi terrible impulso de ave fénix. Me quedé atrás sabiendo que no me sería posible soportar su mirada, su sorpresa interrogativa cuando viera en mi cara el deslumbramiento de la confirmación, porque eso era también yo, eso era mi proyecto Alana, mi vida Alana, eso había sido deseado por mí y refrenado por un presente de ciudad y parsimonia, eso ahora al fin Alana, al fin Alana y yo desde ahora, desde ya mismo. Hubiera querido tenerla desnuda en los brazos, amarla de tal manera que todo quedara claro, todo quedara dicho para siempre entre nosotros, y que de esa interminable noche de amor, nosotros que ya conocíamos tantas, naciera la primera alborada de la vida. (...)Julio Cortázar, La orientación de los gatos. Queremos tanto a Glenda.
domingo, 22 de agosto de 2010

Hubo un tiempo en el que quise a una persona y un pequeño libro, no muy conocido, por el momento. La persona era la única que conocía mi pequeña debilidad hacia ese libro y un buen día llegó con él en la mano. Por fin lo había conseguido. Meses despúes cuando me decido a leerlo, la persona ya no está a mi lado para escuchar como lo leo en voz alta. Es una lástima. Para hacerla partícipe aunque sea de forma secundaria, dejo estos versos que traen consigo un millón de recuerdos.
(...)
"que no solo conozco su última pesadilla,
también las mil anteriores,
y yo sí que no tengo cojones a decirla que no a nada
porque tengo más deudas con su espalda
de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este
mundo).
que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella,
rendida a ese puto milagro que supone que exista.
que la he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos,
y la he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que la puso el camino,
y la he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana: no me hablen de
paisajes si no han visto su cuerpo."
(...)
Escandar Algeet, Alas de mar y prosa
domingo, 2 de mayo de 2010

¿Las oyes...?
¿Las oyes cómo piden realidades,
¿Las oyes cómo piden realidades,
ellas, desmelenadas, fieras,
ellas, las sombras que los dos forjamos
en este inmenso lecho de distancias?
Cansadas ya de infinitud, de tiempo
sin medida, de anónimo, heridas
por una gran nostalgia de materia,
piden límites, días, nombres.
No pueden
vivir así ya más; están al borde
del morir de las sombras que es la nada.
Acude, ven conmigo.
Tiende tus manos, tiéndeles tu cuerpo.
Los dos les buscaremos
un color, una fecha, un pecho, un sol.
Que descansen en ti, se tú su carne.
¡Se calmará su enorme ansia errante,
mientras las estrechamo
sávidamente entre los cuerpos nuestros
donde encuentran su pasto y su reposo.
Adormirán al fin en nuestro sueño
abrazado, abrazadas. Y así luego,
al separarnos, al nutrirnos sólo
de sombras, entre lejos,
ellas
tendrán recuerdos ya, tendrán pasado
de carne y hueso,
el tiempo que vivieron en nosotros.
Y su afanoso sueño
de sombras, otra vez, será el retorno
a esta corporeidad mortal y rosa
donde el amor inventa su infinito.
Pedro Salinas; ¿Las oyes...?
miércoles, 21 de octubre de 2009

PROYECTO DE UN BESO
Te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
te mataré mañana poco antes del alba
cuando estés en el lecho, perdida entre los sueños
y será como cópula o semen en los labios
como beso o abrazo, o como acción de gracias
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra
y en el pico me traiga la orden de tu muerte
que será como beso o como acción de gracias
o como una oración porque el día no salga
te mataré mañana cuando la luna salga
y ladre el tercer perro en la hora novena
en el décimo árbol sin hojas ya ni savia
que nadie sabe ya por qué está en pie en la tierra
te mataré mañana cuando caiga la hoja
decimotercera al suelo de miseria
y serás tú una hoja o algún tordo pálido
que vuelve en el secreto remoto de la tarde
te mataré mañana, y pedirás perdón
por esa carne obscena, por ese sexo oscuro
que va a tener por falo el brillo de este hierro
que va a tener por beso el sepulcro, el olvido
te mataré mañana cuando la luna salga
y verás cómo eres de bella cuando muerta
toda llena de flores, y los brazos cruzados
y los labios cerrados como cuando rezabas
o cuando me implorabas otra vez la palabra
te mataré mañana cuando la luna salga,
y así desde aquel cielo que dicen las leyendas
pedirás ya mañana por mí y mi salvación
te mataré mañana cuando la luna salga
cuando veas a un ángel armado de una daga
desnudo y en silencio frente a tu cama pálida
te mataré mañana y verás que eyaculas
cuando pase aquel frío por entre tus dos piernas
te mataré mañana cuando la luna salga
te mataré mañana y amaré tu fantasma
y correré a tu tumba las noches en que ardan
de nuevo en ese falo tembloroso que tengo
los ensueños del sexo, los misterios del semen
y será así tu lápida para mí el primer lecho
para soñar con dioses, y árboles, y madres
para jugar también con los dados de noche
te mataré mañana cuando la luna salga
y el primer somormujo me diga su palabra.
Leopoldo María Panero, El último hombre (1983)
domingo, 19 de julio de 2009
miércoles, 15 de julio de 2009

EL MIEDO
No se juega con el miedo porque el miedo puede ser un arma de defensa propia,una forma inocente o culpable de coraje. El miedo nos abre los ojos y nos cierra los puños y nos mete en el riesgo desaprensivamente. Andamos por el mundo con el miedo a cuestas como si fuera un pudor obligatorio o en su defecto una variante del fracaso.Tal vez sea el mandamiento o quizás el mandamiedos de alguna desconocida ley,de un dios cualquiera.Por las dudas,una buena fórmula contra el miedo puede ser la que dejó escrita el bueno de Pessoa: "Espera lo mejor y prepárate para lo peor".
Mario Benedetti, Vivir adrede
lunes, 22 de junio de 2009

Las normas del club de la lucha:
1 - No hablar del club de la lucha.
2 - No hablar del club de la lucha.
3 - Si alguien dice basta, flaquea o desfallece, el combate se acaba.
4 - Sólo luchan dos hombres.
5 - Sólo habrá una pelea cada vez.
6 - Ni camisas, ni zapatos.
7 - Las peleas durarán el tiempo que sea necesario.
8 - Si ésta es vuestra primera noche en el club de la lucha, tenéis que pelear.
2 - No hablar del club de la lucha.
3 - Si alguien dice basta, flaquea o desfallece, el combate se acaba.
4 - Sólo luchan dos hombres.
5 - Sólo habrá una pelea cada vez.
6 - Ni camisas, ni zapatos.
7 - Las peleas durarán el tiempo que sea necesario.
8 - Si ésta es vuestra primera noche en el club de la lucha, tenéis que pelear.
C. Palahniuk, El club de la lucha
martes, 2 de junio de 2009

(...)
Llegamos al aeropuerto internacional de Los Ángeles. Ann, te quiero. Ojalá arranque el coche. Ojalá el fregadero no esté atascado. Me alegro de no haberme tirado a una groupie. Me alegro de que no se me dé bien irme a la cama con desconocidas. Me alegro de ser un imbécil. Me alegro de no saber nada. Me alegro de no haber sido asesinado. Cuando me miro las manos y veo que están en su sitio, pienso para mí: vaya suerte que tengo.
Salí del avión arrastrando el abrigo de mi padre y mi cartapacio de poemas. Ann salió a mi encuentro. Vi su cara y pensé, mierda, la quiero. ¿Qué haré? Lo mejor que podía hacer era actuar con indiferencia; luego, me encaminé con ella al aparcamiento. No hay que dejar que se den cuenta de que te interesan, porque si no, te liquidan. Me incliné, la besé en la mejilla.
- Qué amable has sido viniendo a esperarme.
- Cómo no iba a venir - dijo ella.
Salimos del aeropuerto. Había terminado mi sucia tarea. El puteo lírico. Yo nunca me insinuaba. Eran ellos quien llamaban a su puta. Y yo acudía a su llamada.
- Chavala - le dije - cómo te he echado de menos.
- Tengo hambre - dijo ella.
Fuimos al restaurante chicano de Alvarado y Sunset. Tomammos burritos de chile verde. El puteo ya se había acabado. Y yo aún tenía a una mujer, una mujer que me interesaba. Un milagro así no era para tomarse a broma. Contemplé su cabello y su rostro, mientras regresábamos a casa. La miraba a hurtadillas cuando me parecía que ella no miraba.
- ¿Cómo fue la lectura? - ella me preguntó.
- Una gloria - dije.
Subimos por Alvarado. Luego entramos por el boulevard Glendale. Todo estaba en orden. Lo que me fastidiaba era que algún día, todo se reduciría a polvo, los amores, los poemas, los gladiolos. Al final, todos acabaríamos rellenos de basura, como una empanada barata. (...)
Charles Bukowski
Puteo lírico, Música de cañerías
sábado, 30 de mayo de 2009

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Julio Cortázar, Historias de cronopios y famas
Os dejo el link de la página de la que ha sido extraído el fragmento
viernes, 15 de mayo de 2009

Éramos líricos y blancos, dos almas esbeltas en una primavera de papel -recuerda- y ahora la vida nos ha reunido, abrasados ya de días, sazonados de muerte. Éramos aquellos que acrecentaban la luz, y un día, uno de esos días que transcurren en la sombra, la vida nos reunió. Qué encontronazo de almas, qué manera de consumar, tardíamente, aquello sólo iniciado. El tiempo te había madurado para mí. Mil mujeres que eras o que habías sido se interponían entre tu y yo, pero las íbamos asesinado con disparos de alcohol y cuchillos de voz, hasta que volvíamos al tiempo recobrado.
Francisco Umbral
Mortal y rosa
lunes, 19 de enero de 2009
domingo, 18 de enero de 2009

"...y disponiendo de un número incalculable de edades, de horas y de años, de historias intempestivas, a la vez más grandes y más pequeñas las unas de las otras, esperándose todavía la una a la otra, seríamos constantemente más jóvenes y más viejos, en una última palabra, infinitamente finitos."
Jacques Derrida
domingo, 2 de noviembre de 2008

En cierta ocasión, una familia inglesa pasaba sus vacaciones en Escocia, y en uno de sus paseos observaron una casita de campo, de inmediato les pareció cautivador para su próximo veraneo. Indagaron quién era el dueño de ella, y resultó ser un pastor protestante al que se dirigieron para pedirle que les mostrara la pequeña finca. El propietario les mostró la finca: tanto por su comodidad, como por su situación fue del agrado de la familia, quienes quedaron comprometidos para alquilarla en un próximo verano.
De regreso a Inglaterra, repasaron detalle por detalle cada habitación y de pronto la esposa recuerda no haber visto el W.C. (Water Closet). Dado lo práctico que son los ingleses, decidió escribirle al pastor preguntándole por este servicio, en los siguientes términos:
Estimado Pastor: Soy de la familia que hace unos pocos días visitó la finca con deseo de alquilarla para nuestras próximas vacaciones y como omitimos enterarnos de un pequeño detalle, quiero suplicarle que nos indique más o menos dónde queda el W.C. …………….. finalizó la carta como es de rigor y la envió al pastor.
Al recibir la carta, el pastor desconoció la abreviatura W.C…. pero creyendo que se trataba de una capilla de su religión llamada Wells Chapel, envió una carta contestando en los siguientes términos:
“Estimada señora: Tengo el agrado de informarle que el lugar al que se refiere sólo queda a 12 kilómetros de la casa, lo cual es molestoso, sobre todo si tiene la costumbre de ir con frecuencia, pero, algunas personas viajan a pié y otras en bus, llegando todas en el momento preciso. Hay lugar para cuatrocientas personas cómodamente sentadas y cien de pié. Los asientos están forrados de terciopelo rojo y hay aire acondicionado para evitar sofocaciones, se recomienda llegar a tiempo para alcanzar lugar. Mi mujer, por no hacerlo así hace diez años tuvo que soportar todo el acto de pié y desde entonces no utiliza ya este servicio. Los niños se sientan juntos y todos cantan en coro. Al ingresar se les entrega un papel a cada uno y las personas que no alcancen a la repartición, puede usar el del compañero de asiento, pero, al salir deben devolverlo para continuar dándole uso durante el mes, todo lo que dejan depositado allí; será para dar de comer a los pobres huérfanos del hospicio. Hay fotógrafos especiales que toman fotografías en todas las poses, las cuales serán publicadas en el diario de la ciudad, en la página social. Así el público podrá conocer, a las altas personalidades en actos tan humanos como éste.”
De regreso a Inglaterra, repasaron detalle por detalle cada habitación y de pronto la esposa recuerda no haber visto el W.C. (Water Closet). Dado lo práctico que son los ingleses, decidió escribirle al pastor preguntándole por este servicio, en los siguientes términos:
Estimado Pastor: Soy de la familia que hace unos pocos días visitó la finca con deseo de alquilarla para nuestras próximas vacaciones y como omitimos enterarnos de un pequeño detalle, quiero suplicarle que nos indique más o menos dónde queda el W.C. …………….. finalizó la carta como es de rigor y la envió al pastor.
Al recibir la carta, el pastor desconoció la abreviatura W.C…. pero creyendo que se trataba de una capilla de su religión llamada Wells Chapel, envió una carta contestando en los siguientes términos:
“Estimada señora: Tengo el agrado de informarle que el lugar al que se refiere sólo queda a 12 kilómetros de la casa, lo cual es molestoso, sobre todo si tiene la costumbre de ir con frecuencia, pero, algunas personas viajan a pié y otras en bus, llegando todas en el momento preciso. Hay lugar para cuatrocientas personas cómodamente sentadas y cien de pié. Los asientos están forrados de terciopelo rojo y hay aire acondicionado para evitar sofocaciones, se recomienda llegar a tiempo para alcanzar lugar. Mi mujer, por no hacerlo así hace diez años tuvo que soportar todo el acto de pié y desde entonces no utiliza ya este servicio. Los niños se sientan juntos y todos cantan en coro. Al ingresar se les entrega un papel a cada uno y las personas que no alcancen a la repartición, puede usar el del compañero de asiento, pero, al salir deben devolverlo para continuar dándole uso durante el mes, todo lo que dejan depositado allí; será para dar de comer a los pobres huérfanos del hospicio. Hay fotógrafos especiales que toman fotografías en todas las poses, las cuales serán publicadas en el diario de la ciudad, en la página social. Así el público podrá conocer, a las altas personalidades en actos tan humanos como éste.”
Desconozco la autoría de este texto pero quiero dejar claro que en absoluto procede de mi puño y letra, espero que todos os divirtais como yo cuando lo lei por primera vez.
miércoles, 29 de octubre de 2008

ME BASTA ASÍ
Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).
Ángel González
Ya que no tengo mucho tiempo para actualizar, pongo esta maravilla poética
Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando —luego— callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).
Ángel González
Ya que no tengo mucho tiempo para actualizar, pongo esta maravilla poética
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


