viernes, 19 de septiembre de 2008


Aquí estamos un día más sentado el uno enfrente del otro, con todo nuestro entorno girando y el tiempo galopando hacia un futuro demasiado próximo. Y es que desgraciadamente me resulta practicamente imposible percibir el presente a tu lado, tu presencia y el ahora son incompatibles, soy todo atención cuando hablas, solo tengo ojos para cruzarme con los tuyos y mi pensamiento vaga errático por las hipérbolas de tu cintura, es por ello que el transcurrir de los minutos varía al entrar tú en escena, y cofundo el ayer con el mañana pero el presente es completamente inexistente porque estás tú y todo lo demás es nada.

Sin embargo cuando estás lejos y soy un recluso en la carcel de tu ausencia todos los momentos contigo se agolpan y como un niño me ilusiono con cada uno de ellos pues me parece imposible que sean recuerdos y no meras fantasías y es entonces cuando recuerdo las palabras de Albert Camus que vienen a decir que el hombre puede vivir únicamente de recuerdos(y más si en esos recuerdos tu eres la protagonista).

jueves, 4 de septiembre de 2008


Con Miramientos

En estos instantes en los que las palabras se amontonan y las ideas se esconden tras los claroscuros de mi fatigada mente, en estos precisos momentos, daría lo que fuera por ser como tú y mostrarte solo con el brillo de mis ojos todo el caudal de emociones que fluyen por mi ser.

Y es que posees la destreza de mirarme a los ojos y explicarme minuciosamente lo que sientes, sin articular ni una sola palabra, con el silencio sonando de fondo, con la oscuridad de la noche como Juez de tus decretos y con mi corazón temblando en el precipicio esperando a ver cual será tu proxima mueca.

Ojalá algún día comprenda ese idioma tan complicado que forman tus miradas, pero espero que mucho antes hayas entendido tú que este texto es una forma pobre, pero lá única a mi alcance, de decirte que tienes los ojos mas bonitos que he visto y que cada vez que tu mirada se sostiene sobre la mía, me siento más y más insignificante y me gustaría correr para eludir la vergüenza pero soy incapaz de escapar de tus ojos así como nunca quisiera separarme de tus brazos.